Machu Picchu en crisis: largas colas, hacinamiento y falta de soluciones claras
En julio de 2025, Machu Picchu enfrenta uno de sus momentos más críticos. Todos los días, miles de turistas hacen cola desde las primeras horas de la mañana para entrar a la ciudadela inca, causando caos, frustración y una experiencia deteriorada para el visitante. Esta situación ha levantado alarmas entre los operadores turísticos y las autoridades locales, quienes exigen urgentemente la implementación de un nuevo Plan Maestro para la gestión turística.

Uno de los principales puntos de controversia gira en torno a la venta de entradas presenciales. Aunque se prometió un debate técnico sobre este mecanismo, el Ministerio de Cultura no presentó el informe correspondiente, postergando una vez más cualquier resolución. Mientras tanto, el límite diario de visitantes se mantiene en 5.600 personas durante la temporada alta y 4.500 durante la temporada baja, con la esperanza de prevenir más daños al sitio patrimonial.

El 10 de julio se espera presentar un nuevo protocolo en el Pueblo de Machu Picchu. El objetivo es mejorar la organización, facilitar el acceso para los viajeros y, lo más importante, proteger uno de los tesoros más icónicos del Perú.